Muchos niños desarrollan una alergia al cacahuate a una edad temprana. Las pruebas pueden ayudar a determinar si su hijo tiene alergia al cacahuate. Una de las pruebas más habituales es la prueba cutánea. El médico de su hijo le aplicará una pequeña cantidad de extracto de cacahuate en la piel. Si la piel de su hijo se enrojece e inflama en la zona de la prueba, es probable que padezca alergia al cacahuate.
Es importante saber que su hijo puede dar positivo en una prueba de alergia al cacahuate, pero no tener una reacción al comerlo. Las pruebas de alergia alimentaria (tanto las pruebas cutáneas como los análisis de sangre) pueden dar resultados "positivos falsos". Esto significa que la prueba indica una alergia alimentaria, pero su hijo puede comer ese alimento sin ningún problema. Esto puede ocurrir si su hijo tiene ciertas alergias estacionales o un eccema grave. El médico utilizará los resultados de la prueba, un examen físico y el historial de reacciones y exposiciones de su hijo para determinar si es probable que padezca una alergia al cacahuate.
Lamentablemente, la alergia al cacahuate no tiene cura. Además, son pocos los niños que la superan con la edad. Por ello, evitar el consumo de cacahuates y de los alimentos que los contienen ha sido durante mucho tiempo la estrategia clave para controlar la alergia. Hay muchos alimentos diferentes que pueden contener cacahuates o residuos de estos. Los cacahuates pueden estar ocultos en alimentos como productos de panadería, aderezos para ensaladas, salsa de chile, dulces e incluso comida para mascotas.
Para ayudar a proteger a su hijo alérgico, siga estos consejos:
- Cuando vaya a comprar, compruebe en la etiqueta de cada producto si contiene cacahuates. Compruebe la etiqueta incluso si su hijo ya ha consumido ese alimento anteriormente.
- Informe a todos los restaurantes y camareros sobre la alergia alimentaria de su hijo.
- Tenga siempre a mano la medicación. La epinefrina puede ayudar a detener una reacción alérgica grave. Asegúrese de saber cuándo y cómo utilizar este medicamento.
- Colabore con el médico de su hijo para elaborar un plan de atención médica en caso de emergencia.
- Si su hijo tiene una alergia grave, asegúrese de que lleve una pulsera de alerta médica en la que se indique dicha alergia.
- Informe a todos los cuidadores y al personal del colegio sobre la alergia de su hijo. Enséñeles cómo utilizar cualquier medicamento recetado.
- En caso de una alergia potencialmente mortal, asegúrese de que el personal de la escuela sepa cómo administrar epinefrina para tratar una reacción grave. Tras la administración de epinefrina, se debe trasladar al niño al servicio de urgencias y mantenerlo allí en observación, ya que los síntomas pueden reaparecer. Disponga en todo momento de un equipo de primeros auxilios con instrucciones por escrito. Esto incluye durante el recreo y en las excursiones.